Salir de deudas puede sentirse imposible cuando tus ingresos son bajos y prácticamente todo el dinero que recibes ya tiene un destino.
Pagas alquiler o hipoteca.
Compras comida.
10 formas reales de generar ingresos extra desde casa en 2026Pagas transporte.
Tienes servicios.
Y cuando finalmente llega el momento de pagar tarjetas, préstamos o financiamientos, parece que apenas queda dinero disponible.
Cómo ahorrar tus primeros $10,000: método paso a paso para organizar tu dineroMuchas personas terminan entrando en un ciclo donde pagan una deuda utilizando otra.
Usan una tarjeta para cubrir gastos.
Después toman un préstamo para pagar la tarjeta.
¿Existe una fundación que paga las facturas de militares y veteranos?Más adelante vuelven a utilizar la tarjeta porque el préstamo redujo su efectivo disponible.
Y así la deuda continúa creciendo.
La buena noticia es que ganar poco dinero no significa necesariamente que estarás endeudado para siempre.
Sí puede hacer el proceso más lento.
Pero con organización, prioridades claras y una estrategia realista puedes comenzar a reducir tus deudas incluso si actualmente sientes que tu presupuesto está demasiado ajustado.
En esta guía veremos cómo salir de deudas rápidamente aunque ganes poco dinero, cómo organizar tus pagos, qué deuda atacar primero, cómo evitar volver a endeudarte y qué puedes hacer para acelerar el proceso.
Este contenido tiene fines educativos y generales. Si tu situación incluye riesgo de perder vivienda, servicios básicos, embargo, problemas legales o deudas que no puedes manejar, puede ser conveniente buscar asesoría financiera o legal profesional en tu país.
El primer paso: deja de ignorar las deudas
Uno de los errores más comunes es evitar mirar los números.
Sabes que debes dinero.
Pero no quieres revisar:
- cuánto debes;
- cuánto interés estás pagando;
- cuándo vence;
- cuánto tiempo falta.
El problema es que una deuda que no estás midiendo es mucho más difícil de controlar.
Necesitas conocer exactamente la situación.
Abre una hoja de cálculo, una libreta o una aplicación y anota todas tus deudas.
Por ejemplo:
Tarjeta A
Saldo: $2,500
Pago mínimo: $100
Tarjeta B
Saldo: $800
Pago mínimo: $40
Préstamo personal
Saldo: $5,000
Cuota: $180
Financiamiento
Saldo: $1,700
Cuota: $90
Deuda total:
$10,000
Ahora por primera vez tienes una cifra concreta.
Puede asustar.
Pero es mucho más útil que simplemente pensar:
“Debo muchísimo dinero.”
Calcula cuánto pagas cada mes
Siguiendo el ejemplo anterior:
Tarjeta A: $100
Tarjeta B: $40
Préstamo: $180
Financiamiento: $90
Total:
$410 mensuales
Ahora sabes que una parte de tus ingresos está comprometida antes de comenzar el mes.
Eso permite construir un presupuesto real.
No todas las deudas son iguales
Este punto es muy importante.
Una tarjeta de crédito con intereses elevados puede ser mucho más costosa que un préstamo con una tasa inferior.
También existen deudas que pueden tener consecuencias más graves si dejas de pagarlas.
Por eso necesitas conocer:
- saldo;
- tasa de interés;
- pago mínimo;
- fecha de pago;
- penalizaciones;
- garantía asociada.
Si no conoces la tasa, revisa el contrato o la información de la cuenta.
¿Qué deuda debes pagar primero?
Existen dos métodos populares.
Método bola de nieve
Consiste en atacar primero la deuda con el saldo más pequeño.
Ejemplo:
Deuda A: $500
Deuda B: $1,500
Deuda C: $4,000
Deuda D: $8,000
Atacas primero:
$500
Cuando la eliminas, utilizas ese pago para atacar la de $1,500.
Después la de $4,000.
Y finalmente la de $8,000.
¿Por qué funciona la bola de nieve?
Principalmente por motivación.
Eliminar rápidamente una deuda completa puede hacerte sentir progreso.
Imagina que tienes seis cuentas pendientes.
Después de dos meses eliminas una.
Ahora quedan cinco.
Más adelante cuatro.
Ver desaparecer cuentas puede ayudarte a mantener disciplina.
Método avalancha
El método avalancha funciona de manera diferente.
En lugar de comenzar por el saldo más pequeño, atacas primero la deuda con el interés más elevado.
Por ejemplo:
Deuda A:
$3,000 al 28%
Deuda B:
$500 al 10%
Deuda C:
$2,000 al 18%
Comenzarías con:
Deuda A
porque tiene el interés más alto.
Matemáticamente este método puede reducir la cantidad total de intereses pagados si mantienes el plan.
¿Bola de nieve o avalancha?
Ambos pueden funcionar.
Puedes elegir:
Bola de nieve
si necesitas motivación rápida.
Avalancha
si quieres priorizar el costo financiero.
Lo importante es no cambiar de estrategia cada semana.
Selecciona un método y continúa.
Siempre paga los mínimos de las demás deudas
Supongamos que decides atacar la Tarjeta A.
Eso no significa dejar de pagar:
- Tarjeta B;
- préstamo;
- financiamiento.
Debes mantener al día los pagos requeridos de las demás cuentas mientras todo el dinero adicional va hacia la deuda prioritaria.
Ejemplo:
Pago mínimo Tarjeta A:
$100
Dinero adicional:
$150
Pago total a Tarjeta A:
$250
Mientras mantienes las demás cuotas normales.
¿Qué pasa si solamente puedes pagar los mínimos?
Este es un problema bastante común.
Tus ingresos son:
$1,500
Gastos esenciales:
$1,100
Pagos mínimos:
$350
Te quedan:
$50
Es difícil acelerar utilizando solamente $50.
En ese caso tienes dos caminos principales:
reducir gastos
y
aumentar ingresos.
Idealmente ambos.
Primero protege tus necesidades básicas
Antes de enviar todo tu dinero a una tarjeta debes asegurarte de cubrir necesidades esenciales.
Por ejemplo:
- vivienda;
- comida;
- servicios básicos;
- transporte necesario;
- medicamentos;
- seguros esenciales.
No tiene sentido pagar $1,000 adicionales a una deuda y después utilizar la tarjeta nuevamente porque no tienes dinero para comprar comida.
Eso simplemente crea un círculo.
Crea un pequeño fondo de emergencia
Puede parecer contradictorio ahorrar mientras tienes deudas.
Pero imagina que utilizas hasta el último dólar para pagar tarjetas.
Una semana después se daña tu vehículo.
Necesitas:
$400
No tienes ahorro.
¿Qué haces?
Probablemente vuelves a utilizar la tarjeta.
Por eso algunas personas comienzan creando un fondo pequeño antes de atacar agresivamente las deudas.
Por ejemplo:
$500
o
$1,000
dependiendo de sus necesidades.
No tiene que ser tu fondo de emergencia definitivo.
Es simplemente un pequeño colchón.
Ejemplo práctico
Tienes:
$0 ahorrados
y:
$8,000 en deudas
Puedes comenzar intentando reunir:
$500
Después mantienes esos $500 disponibles solamente para emergencias reales.
A partir de ahí, todo dinero adicional puede dirigirse a tus deudas.
Deja de aumentar los saldos
No sirve pagar:
$300
a una tarjeta
si ese mismo mes vuelves a gastar:
$400
con ella.
El saldo aumentará.
Para salir de deuda debes conseguir que ocurra lo contrario:
pagos > nuevas compras
Idealmente:
nuevas compras = $0
durante el período en que estás atacando esa deuda.
Guarda las tarjetas si es necesario
Si tienes problemas controlando compras impulsivas, puedes dificultar el acceso.
Por ejemplo:
- eliminar tarjetas guardadas en páginas;
- sacarlas de la cartera;
- desactivar temporalmente compras online;
- bloquear la tarjeta desde la aplicación si existe esa función.
No necesitas cancelar necesariamente todas las tarjetas.
El objetivo es evitar utilizarlas automáticamente.
Deja de utilizar una tarjeta para pagar otra
Este comportamiento puede hacer que la situación empeore rápidamente.
Por ejemplo:
Tarjeta A está llena.
Utilizas Tarjeta B para cubrir gastos.
Después consigues dinero para pagar B.
Pero A continúa generando intereses.
Con el tiempo ambas están llenas.
Si estás moviendo deuda constantemente sin reducir el saldo total, necesitas cambiar la estrategia.
Haz un presupuesto de supervivencia
Mientras estás eliminando deudas puedes crear temporalmente un presupuesto más estricto.
Divide gastos en:
Obligatorios
- vivienda;
- servicios;
- comida;
- transporte;
- deuda.
Reducibles
- restaurantes;
- delivery;
- entretenimiento;
- ropa;
- suscripciones;
- compras.
Eliminables temporalmente
- servicios que no utilizas;
- gastos impulsivos;
- compras innecesarias.
Ejemplo
Ingreso mensual:
$2,000
Antes:
Vivienda: $700
Comida: $450
Transporte: $250
Servicios: $150
Entretenimiento: $200
Delivery: $150
Compras: $150
Deudas: $300
Total:
$2,350
Estás gastando:
$350 más de lo que ganas.
Por eso la deuda continúa aumentando.
Ajuste
Vivienda: $700
Comida: $350
Transporte: $200
Servicios: $150
Entretenimiento: $50
Delivery: $0
Compras: $50
Deudas: $500
Total:
$2,000
Ahora dejaste de aumentar la deuda y además incrementaste el pago.
No será divertido temporalmente.
Pero tienes un plan.
No necesitas vivir así para siempre
El presupuesto agresivo puede ser temporal.
Por ejemplo:
12 meses
Durante esos 12 meses reduces fuertemente gastos mientras eliminas ciertas deudas.
Después puedes recuperar gradualmente algunos gastos.
Eso es mucho más sostenible psicológicamente que pensar:
“Nunca volveré a salir.”
Ataca los gastos grandes
Muchas personas intentan salir de deuda ahorrando:
$5
en café.
Eso ayuda.
Pero quizá pagan:
$700
por un vehículo que no pueden mantener.
O:
$1,500
por una vivienda que consume demasiado de sus ingresos.
Los gastos grandes pueden tener mayor impacto.
Revisa especialmente:
- vivienda;
- vehículo;
- alimentación;
- seguros;
- préstamos.
El vehículo puede estar destruyendo tu presupuesto
Imagina:
Cuota:
$600
Seguro:
$180
Gasolina:
$200
Mantenimiento:
$100
Costo mensual:
$1,080
Si ganas:
$2,500
más del 40% de tus ingresos podría estar relacionado con transporte.
Cambiar a un vehículo más económico puede liberar cientos de dólares mensuales.
No siempre será posible.
Pero vale la pena analizarlo.
Revisa tus suscripciones
Supongamos que tienes:
Streaming A: $20
Streaming B: $15
Música: $10
Software: $25
Almacenamiento: $10
Aplicación: $10
Total:
$90
En un año:
$1,080
Cancelar la mitad podría destinar más de $500 al año a tu deuda.
Haz una auditoría bancaria
Revisa los últimos:
60 o 90 días
de tu cuenta.
Busca pagos que se repitan.
Probablemente encontrarás cosas que olvidaste.
Hazte esta pregunta con cada cargo:
“¿Este gasto es más importante que salir de deuda?”
No necesitas eliminar todo.
Pero necesitas decidir conscientemente.
Cómo acelerar la deuda ganando poco
Si ya no puedes reducir mucho más, debes aumentar ingresos.
Incluso:
$100 adicionales al mes
pueden hacer diferencia.
Imagina una deuda de:
$3,000
Si normalmente puedes pagar:
$150 mensuales
y consigues otros:
$100
ahora pagas:
$250
La velocidad cambia considerablemente.
Busca un ingreso extra temporal
No necesitas construir inmediatamente un negocio enorme.
Puedes pensar:
“¿Cómo consigo $50 esta semana?”
Algunas opciones podrían incluir:
- trabajo freelance;
- horas extra;
- trabajos de fin de semana;
- vender artículos;
- entregas;
- servicios;
- edición;
- limpieza;
- reparación;
- clases.
La idea es generar dinero específicamente para deuda.
Crea una regla
Todo ingreso de tu trabajo normal paga:
- gastos;
- mínimos;
- presupuesto.
Todo ingreso adicional va:
100% a deuda.
Por ejemplo:
Trabajo principal:
$2,000.
Ingresos adicionales:
$300.
Esos $300 no aumentan tu estilo de vida.
Van directamente a la deuda prioritaria.
En un año
$300 × 12 =
$3,600
Eso puede eliminar completamente una tarjeta.
Vende cosas que no necesitas
Muchos hogares tienen dinero atrapado en artículos sin utilizar.
Por ejemplo:
- teléfono viejo;
- consola;
- computadora;
- muebles;
- ropa;
- herramientas;
- accesorios;
- equipos.
Supongamos que consigues vender varios artículos:
Teléfono: $250
Consola: $200
Mueble: $150
Otros: $100
Total:
$700
Si tienes una tarjeta de:
$900
podrías reducirla inmediatamente a:
$200
Eso puede darte una victoria rápida.
Usa bonos para deuda
Cuando recibas:
- bono;
- comisión;
- devolución;
- regalo en efectivo;
- ingreso extraordinario;
evita pensar:
“Tengo dinero extra para gastar.”
Piensa:
“Esta es una oportunidad para adelantar meses.”
Si recibes:
$1,000
y lo utilizas para reducir deuda, podrías ahorrar también intereses futuros.
¿Debes utilizar todos tus ahorros para pagar deuda?
No necesariamente.
Supongamos que tienes:
$5,000 ahorrados
y:
$4,000 en deuda.
Pagar todo inmediatamente te dejaría:
$1,000
Eso podría ser demasiado poco dependiendo de tus gastos.
Quizá puedas conservar una parte como emergencia y utilizar el resto.
La decisión depende de:
- estabilidad laboral;
- gastos;
- tasa de interés;
- familia;
- responsabilidades.
Negocia con tus acreedores
En algunos casos puedes comunicarte con la institución y preguntar por opciones.
Podrían existir:
- planes de pago;
- refinanciamiento;
- reducción temporal de cuota;
- reestructuración;
- consolidación.
No significa que siempre obtendrás mejores condiciones.
Pero preguntar puede ayudarte a conocer alternativas.
Mucho cuidado con consolidar deuda
Consolidar puede ser útil si reduces efectivamente:
- tasa;
- pago;
- complejidad.
Pero también puede convertirse en una trampa.
Ejemplo:
Tienes:
$5,000
en tarjetas.
Consigues un préstamo para pagarlas.
Ahora las tarjetas quedan en cero.
Te sientes libre.
Comienzas a utilizarlas nuevamente.
Después tienes:
préstamo + tarjetas.
Terminaste más endeudado.
Si consolidas, cambia el comportamiento
El préstamo no solucionó la causa.
Solamente cambió la forma de la deuda.
Si el problema fue gastar más de lo que ganas, necesitas corregir eso.
De lo contrario volverás al mismo punto.
Qué hacer con tarjetas después de pagarlas
No existe una única respuesta.
Puedes:
- mantenerlas y utilizarlas responsablemente;
- reducir límites;
- bloquearlas;
- cerrar algunas si tiene sentido en tu situación.
Pero evita llenar nuevamente el crédito disponible simplemente porque el saldo volvió a cero.
Ejemplo de bola de nieve
Tienes:
Deuda 1
$400
Pago: $50
Deuda 2
$1,000
Pago: $80
Deuda 3
$3,000
Pago: $150
Tienes:
$200 adicionales al mes.
Atacas Deuda 1:
$50 + $200 =
$250 mensuales
La eliminas rápidamente.
Después tomas esos:
$250
y los sumas al pago de Deuda 2.
Ahora:
$80 + $250 =
$330
Cuando terminas Deuda 2:
usas:
$330 + $150 =
$480
contra Deuda 3.
Eso es la bola de nieve.
El dinero liberado nunca vuelve al presupuesto todavía
Este punto es fundamental.
Cuando eliminas una cuota de:
$100
no piensas:
“Ahora tengo $100 para gastar.”
Piensas:
“Ahora tengo otros $100 para atacar la próxima deuda.”
De esta forma tus pagos aumentan progresivamente.
Ejemplo de avalancha
Tienes:
Tarjeta A:
$4,000 al 29%
Tarjeta B:
$1,000 al 20%
Préstamo:
$5,000 al 9%
Atacas primero:
Tarjeta A
Después:
Tarjeta B
Finalmente:
préstamo.
Aunque la primera deuda sea mayor, estás atacando la que potencialmente te cuesta más.
¿Qué método es más rápido?
Depende de las tasas y saldos.
Matemáticamente la avalancha suele priorizar minimizar intereses.
Pero si te desmotivas y abandonas, no sirve.
Una estrategia imperfecta que realmente sigues puede ser mejor que una estrategia óptima que abandonas en dos meses.
Pon una fecha objetivo
En lugar de decir:
“Quiero salir de deudas.”
di:
“Quiero eliminar esta tarjeta antes de diciembre.”
Después calcula.
Saldo:
$2,000
Faltan:
8 meses
Necesitas aproximadamente:
$250 mensuales
ignorando intereses para simplificar.
Ahora sabes qué número perseguir.
Crea un calendario
Por ejemplo:
Enero:
Saldo $3,000
Febrero:
$2,700
Marzo:
$2,400
Abril:
$2,100
Mayo:
$1,800
Ver el saldo bajar puede motivarte.
Celebra pequeños avances
No necesitas esperar hasta llegar a cero.
Puedes celebrar:
- primera deuda pagada;
- primeros $1,000 reducidos;
- 25% eliminado;
- 50% eliminado.
La celebración no necesita costar mucho dinero.
El objetivo es reconocer progreso.
No utilices compras para recompensarte
Evita algo como:
“Pagué $1,000 de deuda, así que compraré algo de $800.”
Eso destruye parte del avance.
Puedes elegir una recompensa económica o gratuita.
Qué hacer si tienes ingresos irregulares
Si trabajas por cuenta propia o tus ingresos cambian, puedes utilizar porcentajes.
Por ejemplo:
Cada vez que recibes dinero:
60%
Gastos.
20%
Deuda.
10%
Ahorro.
10%
Otros.
Los porcentajes pueden variar.
Lo importante es que la deuda reciba una parte automáticamente.
Cuando ganas más, paga más
Supongamos:
Mes normal:
$2,000
Mes bueno:
$3,500
No gastes automáticamente los $1,500 adicionales.
Puedes establecer:
70% del excedente para deuda.
Excedente:
$1,500.
70%:
$1,050
Un solo buen mes puede adelantarte varios meses.
Evita la inflación de estilo de vida
Si consigues un aumento de:
$300 mensuales
no aumentes inmediatamente tus gastos en $300.
Puedes enviar:
$250
a la deuda
y permitirte:
$50
de mejora en tu presupuesto.
Así disfrutas parte del aumento y sigues avanzando.
¿Debes invertir mientras tienes deudas?
Depende de tu situación.
No existe una regla universal.
Pero si tienes deudas con intereses muy elevados, debes comparar cuidadosamente el costo de esa deuda con el riesgo de cualquier inversión.
No tiene mucho sentido buscar una inversión incierta mientras una tarjeta está generando un costo elevado y constante.
No intentes pagar deuda apostando
Uno de los peores errores consiste en pensar:
“Tengo $5,000 de deuda. Voy a convertir $500 en $5,000 con trading.”
Puede ocurrir lo contrario.
Puedes perder los $500.
Y seguir teniendo:
$5,000 de deuda.
Evita utilizar:
- apuestas;
- trading extremo;
- criptomonedas especulativas;
- esquemas de alto riesgo;
como plan para salir de deuda.
Elimina el pensamiento de “necesito un milagro”
Probablemente no necesitas un milagro.
Necesitas una diferencia mensual positiva.
Si tus ingresos son:
$2,000
y tus gastos:
$2,100
pierdes:
$100 mensuales.
Necesitas convertir eso en:
+$200
o:
+$300.
Ese cambio puede venir de:
- gastar menos;
- ganar más;
- ambos.
Un cambio de $300 puede transformar todo
Imagina:
Reduces gastos:
$150
Consigues ingresos adicionales:
$150
Total nuevo:
$300 mensuales
En un año:
$3,600
En dos:
$7,200
La deuda empieza a verse mucho más manejable.
Haz reuniones financieras contigo mismo
Una vez por semana revisa:
- saldo;
- pagos;
- gastos;
- ingresos;
- progreso.
Puede tomar solamente:
15 minutos.
Esto evita descubrir problemas al final del mes.
Si tienes pareja, trabajen juntos
Cuando dos personas comparten gastos y deudas es importante tener claridad.
No funciona si una persona está ahorrando agresivamente mientras la otra continúa gastando sin control.
Definan:
- objetivo;
- presupuesto;
- límites;
- pagos.
La deuda familiar debe abordarse como un proyecto conjunto cuando corresponda.
No escondas compras
Ocultar compras o deudas puede destruir tanto el plan financiero como la confianza.
La transparencia ayuda a evitar sorpresas.
Cuidado con préstamos rápidos
Cuando el dinero está corto puede resultar tentador utilizar préstamos rápidos.
Pero debes revisar:
- tasa;
- cargos;
- penalizaciones;
- plazo.
Un préstamo pequeño puede terminar siendo muy costoso.
No tomes una deuda nueva simplemente porque la cuota inicial parece baja.
Observa el costo total
Ejemplo:
Pides:
$1,000
Pagas:
$100 mensuales
Podría parecer manejable.
Pero si terminas pagando:
$1,500
has pagado:
$500 adicionales.
Siempre intenta conocer el costo total.
¿Cuánto tiempo puede tomar salir de deudas?
Depende de:
- saldo;
- interés;
- pagos;
- ingresos.
Supongamos que tienes:
$12,000
y consigues destinar:
$500 mensuales.
Sin considerar intereses para simplificar:
$12,000 ÷ $500 =
24 meses.
Dos años.
Si solamente puedes pagar:
$250
serían:
48 meses.
Cuatro años.
Aumentar el pago mensual puede cambiar radicalmente el tiempo.
Cómo pasar de $250 a $500 mensuales
Ejemplo:
Cancelar servicios:
+$50
Reducir comida fuera:
+$100
Trabajo adicional:
+$150
Vender artículos y distribuir el resultado:
equivalente a +$50 mensuales
Total:
$350 adicionales.
Ahora tu pago podría ser incluso superior a $500.
No necesitas solucionar todo en un día
Quizá hoy debes:
$20,000.
Pensar en $20,000 puede paralizarte.
En cambio piensa:
“¿Cómo reduzco los próximos $500?”
Después:
“¿Cómo bajo otros $500?”
La deuda desaparece una parte a la vez.
El momento más difícil puede ser el principio
Al inicio todavía tienes:
- muchas cuotas;
- altos saldos;
- poca motivación.
Pero cuando eliminas una cuenta, se libera dinero.
Cuando eliminas dos, se libera todavía más.
Con el tiempo puede acelerarse.
Qué hacer después de pagar la última deuda
Este momento es extremadamente importante.
Supongamos que estabas pagando:
$700 mensuales
entre todas tus deudas.
Finalmente llegas a:
$0.
No permitas que esos $700 desaparezcan en nuevos gastos.
Ahora puedes utilizar ese dinero para:
- fondo de emergencia;
- ahorro;
- inversión;
- objetivos financieros.
Tu capacidad de construir patrimonio aumenta enormemente.
Convierte el pago de deuda en pago para ti mismo
Antes:
$700 a bancos.
Después:
$700 a tus ahorros e inversiones.
En un año:
$8,400
En cinco años, sin considerar rendimientos:
$42,000.
Ese puede ser el verdadero beneficio de salir de deuda.
10 pasos para comenzar hoy
1. Escribe todas tus deudas
Saldo, cuota, tasa y fecha.
2. Calcula tu deuda total
Necesitas un punto de partida.
3. Crea un pequeño fondo de emergencia
Evita volver a utilizar crédito por cualquier problema.
4. Deja de generar deuda nueva
Sin esto el plan no funciona.
5. Elige bola de nieve o avalancha
Selecciona una prioridad.
6. Paga mínimos de todas
Mantén las demás cuentas al día.
7. Envía todo dinero adicional a una deuda
No lo distribuyas sin estrategia.
8. Reduce gastos
Busca especialmente gastos grandes.
9. Aumenta ingresos
Incluso $100 adicionales ayudan.
10. Repite hasta llegar a cero
Cuando una deuda termina, mueve todo ese pago a la siguiente.
Ejemplo final
Imagina que Laura gana:
$1,800 mensuales.
Tiene:
Tarjeta 1:
$700
Tarjeta 2:
$2,200
Préstamo:
$4,000
Total:
$6,900.
Después de cubrir necesidades y pagos mínimos solamente le quedan:
$100.
Laura reduce:
Delivery:
+$80
Suscripciones:
+$30
Compras:
+$40
Ahora tiene:
$250 adicionales.
Además consigue un pequeño trabajo remoto que genera:
$150 mensuales.
Total adicional:
$400.
Comienza atacando la deuda de $700.
La elimina.
Después utiliza ese pago más los $400 contra la siguiente.
Cuando elimina la segunda tarjeta, todo el dinero liberado va al préstamo.
Lo que inicialmente parecía una deuda imposible comienza a desaparecer.
No porque Laura ganó la lotería.
Sino porque creó:
margen mensual.
Ese margen fue creciendo a medida que desaparecieron las cuotas.
Conclusión
Salir de deudas cuando ganas poco dinero puede ser difícil, pero no necesariamente imposible.
El primer objetivo no es pagar todo inmediatamente.
Es detener el crecimiento de la deuda.
Después necesitas conocer:
- cuánto debes;
- cuánto pagas;
- qué interés tiene cada deuda;
- cuánto puedes destinar mensualmente.
A partir de ahí puedes utilizar:
bola de nieve
o:
avalancha.
Pero ningún método funcionará si continúas gastando más de lo que ganas.
Por eso el verdadero plan consiste en combinar:
control de gastos + aumento de ingresos + pagos constantes.
Puedes reducir gastos innecesarios.
Vender artículos.
Buscar ingresos adicionales.
Utilizar bonos.
Y destinar todo ese dinero a una sola deuda hasta eliminarla.
Cuando una deuda desaparezca, no recuperes esa cuota para gastar.
Pásala a la siguiente.
Después a la siguiente.
Y continúa.
Incluso si actualmente solamente puedes pagar:
$50 adicionales
comienza.
Después intenta aumentar a:
$100.
Luego:
$200.
No necesitas esperar a ganar muchísimo dinero para comenzar a mejorar tus finanzas.
Necesitas crear una diferencia entre lo que entra y lo que sale.
Y utilizar esa diferencia estratégicamente.
Porque salir de deudas no consiste solamente en alcanzar:
$0.
Consiste en recuperar el dinero que cada mes estaba destinado a intereses y pagos para comenzar a utilizarlo en construir tu propio futuro financiero.